35 de los 40 Municipios de Norte de Santander, en especial San José de Cúcuta, Pamplona, Ocaña y finalmente el Catatumbo evidencian el fenómeno del conflicto social, político y armado en Colombia.

El fenómeno del conflicto interno en el departamento, se puede identificar en dos periodos secuenciales a finales del siglo XX, es decir 1. Irrupción de la Guerrilla: A mediados de la década de los 80, se dio la expansión de los grupos insurgentes como el Frente de Guerra Nororiental del ELN, el frente 33 ‘Mariscal Antonio José de Sucre’ y 44 de las FARC–EP y la disidencia del EPL, llamado Libardo Mora Toro.

La situación se agudiza 2. Ingreso de grupos paramilitares al hacer presencia para retomar el control en la región: Frente Fronteras sumado al Bloque Catatumbo en la década de los 90 hasta su desmovilización el 10 de diciembre de 2004.

A mediados del 2008 el Gobierno y el Secretariado de las FARC–EP plantan las bases para negociar el Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, firmado el 24 noviembre del 2016.

Está claro, por supuesto, que el lapso de tranquilidad no fue un equilibrio logrado, esto permitió la reactivación de la guerra y se incrementó la violación a los derechos humanos en Norte de Santander.

Conforme a esto, el encuentro Hablemos de Verdad en Cúcuta: inauguró el primer dialogo abierto sobre el conflicto armado en el departamento de Norte de Santander, así mismo, Bogotá, Valledupar y Villavicencio.

Peter Ptassek, embajador de Alemania en Colombia dio apertura al foro que contó con la participación de víctimas, organizaciones sociales, el comisionado de la Verdad, Saúl Franco; el obispo de Tibú, Omar Alberto Sánchez Cubillos; representante de la Asociación Campesina del Catatumbo (Ascamcat), Elizabeth Pabón Guerrero; líder del pueblo Bari, Ashcaira Arabadora; excombatiente de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y de las FARC–EP y delegados de diferentes municipios de Norte de Santander.

Jorge Iván Laverde Zapata, alias «El Iguano», ex jefe del Frente Fronteras del Bloque Catatumbo de las AUC y Emiro del Carmen Ropero Suárez, ex comandante del Frente 33 de las FARC–EP conocido como ‘Rubén Zamora’, asumieron; el reto frente a las víctimas de narrar por qué es difícil buscar la verdad en medio del conflicto (social, político) armado en Colombia.

Tenemos algunas polémicas declaraciones, pero hubo espacio para reflexión:

En esta ocasión, bajo protección de la Ley de Justicia y Paz, Iván Laverde, anunció que “sí  participó abiertamente en la financiación de los grupos de autodefensas…” la Empresa Trasan S.A. además, «Otros contribuyeron, pero están «de agache» porque los encargados de las finanzas no existen o están muertos, o aparecieron muertos después de las desmovilización…” como Orlando Bocanegra Arteaga al referirse a la Ferretería El Palustre, en todo caso, salpica al propietario Hernando Acevedo, del Movimiento Alternativo Democrático, como a Iván Gelvez del Centro Democrático, hoy, fuertes candidatos para la Alcaldía de Cúcuta.

Ahora, Rubén Zamora afirmo que “Las FARC no tienen responsabilidad en la desaparición del compañero Henry Pérez” líder comunitario de quien se desconoce el paradero desde el año 2016.

De otra parte, Ashcaira Arabadora, representante de la comunidad Barí hizo un llamado de atención (a los organismos de control) «se conocen muchas fosas comunes, pero ya no sabemos a quién acudir para exhumarlas» y poder recuperar los espacios para liberar a la Madre Tierra.

Consecuentemente, Elizabeth Pabón, víctima del conflicto recalcó “hubo tanto dolor y muerte, pero la idea es reconstruir un territorio de paz”, al finalizar expreso el perdón para sellar el rencor – Iván.

A su vez, Laverde admitió que “la guerra fue un error, una horrible noche. Para nosotros fue sumamente vergonzoso…” y asumió públicamente el compromiso por la verdad.

Seguidamente, la iglesia en nombre del Obispo de Tibú Omar Sánchez, resaltó “la verdad es libertad, la verdad sana…el anhelo de una verdad total” para cerrar el dolor y las heridas de la guerra. 

De igual modo, el comisionado Saúl Franco declaró “La verdad es el mejor remedio contra el miedo, la incertidumbre y es un valor” que sirve no solo para sanar las heridas sino avanzar hacia el perdón y la reconciliación social.

Al culminar el dialogo de cinco horas, Jorge Iván Laverde y Emiro del Carmen Ropero cerraron el espacio con un abrazo, al declarar: verdad y perdón a todas las víctimas de Norte de Santander.

En preciso señalar que Hablemos de Verdad en Cúcuta fue organizado por Colombia 2020 del diario El Espectador con el apoyo de la embajada de Alemania y la Unión Europea.

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